martes, 5 de julio de 2011

Iluminado

Decides dejarlo porque a leguas sabes que escribir no es solo un desahogo sino un arte de cirugía y releer y reescribir quita el encanto de ponerlo simplemente en el papel. De repente aparece el Iluminado, un joven de veinte y algo de años sacado de una historia de Abraham.

El Iluminado, que quizás se llama Ho-Chen Lag, entró a los quince años a un grupo en donde las personas meditan y buscan la iluminación. Ingresó como voluntario arreglando la cocina, lavando pisos y quitando el polvo, pero a diferencia de los demás voluntarios, él se iluminó de repente y saltándose la meritocracia (por decirlo de alguna manera).
El iluminado de origen asiático entró a la meditación Zen y un buen día le llegó todo el poder que lo volvió un independiente en su rama. ¿Cómo lo supo? Como lo saben todos los iluminados, recibió la luz y ya era sabio. Entonces salió de allí (porque evidentemente no le creyeron) y se dedicó a predicar la palabra, es decir, su palabra que viene del interior. Se puso muy cerca del Opera House y comenzó a predicar, dar charlas a conocidos y desconocidos y así mismo se convenció de que era el elegido para salvar al mundo.

Taxista en el día y predicador en las noches, como el mejor de los superhéroes, comenzó a buscar a todos los que desearan superar las cosas mundanas de este mundano mundo (por llamarlo de alguna manera). A los pocos meses tenía videos en youtube, blogs y un aren de niñas que le siguen con fidelidad. No podemos decir que es un Brad Pitt, ni de cerca, más bien es de cara redonda, ojos saltones, dientes salidos, pelo lacio mal cortado y un olor que innegablemente discute con las duchas diarias, aunque exitoso como un actor de Hollywood. Alimentado con su verbo, realmente no muy bueno, verdaderamente pésimo, casi infantil se ha convertido en la sensación de jovencitas y jóvenes que lo persiguen para que los ilumine (por llamarlo de alguna manera).

Su sequito principal (a la mejor forma de los doce apóstoles) lo compone un holandés, tres jovencitas asiáticas, tres estudiantes irlandeses de la secundaria y dos españoles cazadores de aventuras selváticas, que aunque según parece no le comprenden su inglés, los siguen con trajes que él mismo ha mandado diseñar.

En su casa, en la esquina del suburbio 22, una hermandad creciente se dedica a las labores de la limpieza y la meditación. Su sequito, por ser joven no podrán iluminarse en algunos años pero se ven animados por tener los dotes de su maestro.

A los 25 años y con una iluminación precoz casi comparable con la de Buda o Jesucristo, llena las plazas públicas de los suburbios de Nueva Sur de Gales. Los políticos con mentiras mejor contadas no lo superarían en adeptos y fieles. La venta de sus CD y Videos (realmente lastimera) terminaron por ponerlo en el lente de los ejecutivos de Darling Harbour quienes le financiarán sus libros –que serán transcripciones de sus discursos- y le pondrán una gira para que su palabra se extienda más allá de esta bahía.

El Iluminado, como lo llaman sus amigos y detractores, encontró el camino para salvar el mundo y salvarse él sin tener que hojear un solo libro, ver un solo video que no sea el suyo o recitar palabras que no sean las que le salen de sus güevos. ara el mundo desconsolado, he acá una nueva profesión honorífica y como diría mis abuelas que no hace daño a nadie. Una profesión ilustre e iluminada ¿suerte, iluminación o una gran putada? (por llamarlo de alguna manera).